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El régimen de aplicación de la prisión preventiva en la Constitución Mexicana, 1917-2017 de 2017-02-27 del

Con el motivo de la celebración del centenario de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos de 1917, el Dr. Guillermo Zepeda colaboró con un ensayo denominado “El régimen de aplicación de la prisión preventiva en la Constitución Mexicana, 1917-2017”, donde se describen y analizan los cinco regímenes de aplicación de la prisión preventiva que ha tenido nuestra carta magna en estos 100 años. El texto forma parte de la obra “Cien ensayos para el Centenario. Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, tomo 2: Estudios jurídicos”, del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y el Instituto Belisario Domínguez. 

El texto se divide en dos partes; en la primer sección, se hace un análisis de cada uno de los regímenes de aplicación de la prisión preventiva previstos en la Constitución desde su promulgación, hasta la última reforma realizada en 2008, con motivo de la entrada en vigor del sistema penal acusatorio en México. En la segunda sección, se muestra evidencia empírica sobre la eficacia del derecho, la libertad durante el proceso penal y las condiciones de internamiento en el país, mostrando la evolución del uso de la prisión preventiva en el país, considerando el porcentaje de internos sin sentencia en los centros penitenciarios, tanto por delitos de competencia local como federal. 

De forma general, se muestra que a partir de la entrada en vigor del sistema acusatorio, se ha logrado una reducción tanto en términos absolutos como relativos, en el total de internos en prisión preventiva, sin embargo, aún queda un largo camino por recorrer para garantizar la aplicación de los principios de excepcionalidad, proporcionalidad y control judicial. 

En el texto, se hace un análisis especial de las doce entidades federativas que más tiempo tienen operando el nuevo sistema. Algunas entidades, como Nuevo León, Morelos y Baja California han logrado avances significativos en la reducción del uso de la prisión preventiva como medida cautelar. Otros, por el contrario, continúan sin aprovechar las bondades que ofrece el sistema acusatorio, como es el caso del Estado de México, mostrando tendencias adversas a la libertad durante el proceso penal.

El autor señala que el abuso de la prisión preventiva contribuye a la saturación del sistema penitenciario, lo que representa violaciones graves a los derechos humanos de los internos y dificulta su reinserción social. En México, el promedio de ocupación penitenciaria de los centros es de 126%, lo que significa que dos de cada tres internos están en situación de hacinamiento. Ante esto, se señala la necesidad de impulsar sanciones alternativas a la prisión y profundizar en mejores prácticas en la materia.